Poesía titulada: Hambre congénita
Tremebundo silencio del que sufre,
del de los ojos triste,
del pan ausente..., distante...,
inalcanzable.
Tremebundo silencio
del llanto del hambriento.
Tremebundo silencio del que llora el hambre de su prole.
Tremebundo silencio de la mesa vacía,
del fogón silencioso,
triste.
Tremebundo silencio de un meditabundo silencio de miradas perdidas.
Tremebundo silencio de los platos jubilados,
cesantes.
de Los cucharones que no remueven nada,
de las pailas ahitas de vacío.
Tremebundo silencio
de una muchedumbre peleándose por un saco de arroz derramado en tierra.
Tremebundo silencio
de las barrigas que hacen ruidos extraños clamando pan.
Tremebundo silencio del que sufre de hambre innata.
Librepensador: Humberto J Ramos
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